Enorme preocupación ante el momento de sequía que atraviesan nuestros campos. Es el sentimiento que muestra el secretario general de UPA Jaén, Cristóbal Cano, al arrancar el nuevo año hidrológico con los pantanos tan solo al 31,65 por ciento de su capacidad, casi la mitad de lo que se encontraban el año pasado por estas mismas fechas. La escasez de precipitaciones es la causa fundamental por la que este año la recolección de la aceituna viene más adelantada y, sobre todo, es la consecuencia de que la próxima cosecha sea sintomáticamente menor a la pasada, asegura la organización agraria.

Los datos publicados por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) alertan de la situación de sequía que estamos padeciendo. En todo el pasado año hidrológico solo se registraron 435 litros de agua por metro cuadrado de media en la provincia de Jaén, lo que hace que los embalses estén actualmente algo por encima del treinta por ciento de su capacidad. “Una circunstancia, unida a la vecería propia del cultivo del olivar, que corrobora nuestra preocupación por cuanto la cosecha de aceite se verá reducida de forma importante. Eso sí, gracias a los riegos extraordinarios que se han venido desarrollando en verano, el fruto existente en el árbol se ha mantenido y las últimas precipitaciones han permitido respirar un poco más al secano. Con todo, el año hidrológico concluye con unos olivos en clara situación de estrés hídrico”, subraya.

Una campaña de riego extraordinario que concluyó ayer, si bien desde UPA “le hemos solicitado al Organismo de Cuenca que prolongue, al menos durante la primera quincena de octubre, para atender las demandas existentes en el olivar, en el caso de que la climatología no aporte nuevas precipitaciones para cubrir las necesidades del árbol. Una medida que, como en años anteriores, se autorizaría a todos aquellos riegos que no hayan consumido su dotación”.

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