A pocas horas de dejar la presidencia de la Diputación Provincial de Jaén, en la que compaginará su nuevo cargo de parlamentario autonómico con el de diputado provincial, Francisco Reyes hace balance en Oleum Xauen de sus quince años de gestión al frente de la institución supramunicipal que preside desde el verano de 2011. Casi cuatro mandatos en los que destaca en materia oleícola el mayor despegue y la mayor apuesta por el olivar y los aceites de oliva de Jaén. Asegura que deja la presidencia “con un sabor de boca muy dulce”, resalta la promoción realizada por impulsar el cultivo del olivar, los aceites de oliva y el oleoturismo, al tiempo que se posiciona respecto a algunos de los asuntos más acuciantes y apremiantes que afectan al mar de olivos y al oro verde que vertebra toda la provincia de Jaén.
¿Con qué sabor de boca deja la presidencia de la Diputación?
Dejo la presidencia de la Diputación de Jaén con un sabor de boca muy dulce fruto de los quince años en los que he estado trabajando, de las muchas alegrías que me he llevado porque las no alegrías han sido pocas y he procurado olvidarlas. Por lo tanto, me voy con un sabor de boca muy dulce, muy contento, después de estos quince años tan importantes de mi vida.
Jaén Selección, Fiesta del Primer Aceite de Jaén, Degusta Jaén, iniciativas por doquier sobre oleoturismo, promoción y posicionamiento en ferias, congresos, salones, galas, apuesta por los médicos y los cocineros como prescriptores oleícolas, reclamo de la gastronomía, Consejo del Olivar, Predimed, apuesta por las figuras de calidad diferenciada, etcéterá, etcétera. ¿Qué balance hace de estos quince años de gestión en materia de olivar, de aceites de oliva y de oleoturismo?
Estos quince años han coincidido con el mayor despegue y la mayor apuesta del olivar y de los aceites de oliva de Jaén por la calidad. Comenzamos con la estrategia puesta en marcha por Felipe López con los Jaén Selección, que se ha consolidado en estos años como atestigua la respuesta, sobre todo ahora de las cooperativas, lo que demuestra que la apuesta por la calidad ya no es solo de las almazaras particulares. Estos quince años han coincidido con los quince años de esfuerzo y de apuesta de nuestros agricultores por la calidad de nuestros excelentes aceites de oliva.
Esta gran promoción que ha hecho la Diputación de Jaén en materia oleícola, pese a su escaso presupuesto, ¿hubiera tenido más rentabilidad si la hubieran hecho también otras administraciones e instituciones?
El esfuerzo y la inversión que ha hecho la Diputación Provincial han sido necesarios. Otras administraciones no la han hecho, el Ministerio no le compete, y la Junta, que sí le puede competer aunque Andalucía sea muy grande, han podido colaborar en algo, pero sin lugar a dudas nada comparado con lo que hemos hecho desde la Diputación Provincial de Jaén. Y hemos demostrado que podemos ser autosuficientes, no sólo a nivel nacional, sino también a nivel internacional aprovechando oportunidades de los Gobierno de España y de Andalucía.
¿Qué debería hacer Jaén para ejercer mejor su liderazgo oleícola?
En primer lugar no bajar la guardia por la calidad. En segundo lugar, seguir trabajando y apostando por concentrar la oferta como han hecho Interóleo o Jaéncoop. Hace falta otro grupo potente que agrupe otras 100.000 toneladas que permita que seamos capaces de comercializar directamente casi el setenta por ciento del aceite que tenemos en la provincia de Jaén. Creo que el reto tendría que ser seguir apostando por la concentración de la oferta y que se cree otro grupo que agrupe esas 100.000 toneladas que nos vendría muy bien.
¿Está en ciernes ese grupo?
Bueno alguna gente está hablando, creo que es una oportunidad y una necesidad que tenemos para seguir concentrando y desde Jaén tener capacidad de influir en los mercados.
¿Cuál es la receta para la supervivencia del olivar tradicional, además de tener una discriminación positiva y la diferenciación?
La receta, en primer lugar, es que las ayudas de Europa vengan destinadas realmente a quien las necesita. El olivar superintensivo y el intensivo no necesitan esas ayudas para mantenerse, ya son rentables de por sí. Creo que hay que pelear para que esas ayudas vengan al olivar menos productivo, más dificultoso, al olivar que orográficamente tiene más problemas. Esa tiene que ser una de las estrategias fundamentales. Y luego insistir en la diferenciación de ese aceite a la hora de comercializarlo.
Las medidas y soluciones a la emergencia climática, la falta de agua y la valorización del producto son los tres grandes asuntos que atenazan al olivar. ¿Qué opinión tiene al respecto de estos tres desafíos?
En primer lugar hay que buscar que el olivar sea rentable, sobre todo el menos productivo. Por eso, para hacerlo rentable hay que incrementar las ayudas comunitarias y nacionales. En segundo lugar, una promoción especial de ese olivar menos productivo, de su diferenciación desde el punto de vista de la salud y desde la gastronomía. Y el tercer elemento es escribir un relato que justifique ese aceite, que tan importante es desde el punto de vista de la salud, medioambiental y de fijar la población al territorio.
¿Pinta mal el nuevo marco comunitario de la PAC?
Bueno pinta mal si se rebajan los presupuestos. Esa es la primera gran batalla que hay que dar. Y en segundo lugar, el presupuesto sea el que sea yo lo he dicho muchas veces: lo importante no es cuánto dinero venga, sino cómo se reparte. Si el dinero que venga sirve para que quien más tenga, tenga más, estamos totalmente en contra; en este caso yo estoy totalmente en contra. La diferencia está clara. Cuando el Gobierno de Rajoy eliminó la ayuda a aquellos que cobraban menos de 300 euros y permitieron incrementar las ayudas a aquellos que cobraban más. Con la última reforma que está en aplicación en estos momentos se limitaron a los que más cobraban. El olivar no puede ser un cultivo refugio para los grandes inversores.
Con la perspectiva que da el tiempo ¿por qué fracasó la candidatura de los Paisajes del Olivar en su aspiración a Patrimonio Mundial de la Humanidad?
Yo creo que al final nos fiamos demasiado de los colectivos que estaban representados en esa comisión, y creo que no se explicó lo suficiente. Cuando no se explica y no se arma un relato, pues hay otro relato en contra que fue lo que sucedió. Y evidentemente desde la Diputación Provincial no íbamos a enfrentarnos. Creo que es una de las cosas que voy a echar de menos de estos quince años. La ilusión con la que estuvimos trabajando durante diez años en ese expediente y que luego no pudiera salir porque algunos lanzaron un relato que alguna gente le compró y todo eso se produce por algunos errores que cometimos dentro de la propia comisión.
¿Ha sido otro tren que puede haber perdido Jaén?
No es un tren fundamental. Hubiera sido un argumento más para sumar al olivar de Jaén, esa protección por parte de la Unesco, ese reconocimiento y que los Paisajes del Olivar hubieran sido reconocidos con una singularización de nuestros paisajes y una oportunidad que hemos dejado pasar. Yo espero que alguna vez se recupere esa iniciativa porque nuestros paisajes bien valen la pena que tengan esa catalogación. Y la Unesco estaba convencida de que nos la iban a dar.
¿Sería bueno que se retomara?
Sí, pero que no los retome la provincia de Jaén. Estamos hablando de los Paisajes del Olivar de seis provincias andaluzas, por lo que tiene que haber una administración que afecta a esas provincias, y en este caso no hay otra que la Junta de Andalucía. Aquí todos los gastos lo pagamos desde la Diputación, nadie aportó ni un euro, todo lo pagamos nosotros durante diez años y ahora creo que deber el Gobierno de Andalucía, y así se lo pedí a su presidente, a quien le mandé el proyecto redactado y terminado, con alguna variación que habría que hacer, como es quitar alguna zona de los que no quisieron y mantener el resto. Por eso, creo que debería de ser la administración autonómica la que debería tirar de este proyecto.
¿Qué mensaje quiere trasladar al sector oleícola en su despedida?
En primer lugar de agradecimiento. Darle las gracias por estar ahí, gracias por su apuesta por la calidad, gracias por la colaboración y gracias por el cariño, y les pediría que no den ni un solo paso atrás en la calidad y seguir avanzando en el tema de agrupar la oferta, que es fundamental para que Jaén influya en los precios del aceite. Quiero agradecerles a todos los agricultores el cariño que he recibido y resaltar la cantidad de gente buena que hay trabajando en las cooperativas con mucha voluntad y con ganas de hacer muchas cosas, y eso no es fácil.
Asensio López