
Responsables de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, con su titular al frente, Carmen Crespo, han mantenido una ronda de reuniones por separado con las organizaciones agrarias ASAJA, UPA, COAG y Cooperativas Agro-alimentarias de la comunidad andaluza al objeto de abordar futuras alegaciones al Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PEPAC).
Entre las propuestas del ejecutivo andaluz destaca que el olivar sea considerado ecoesquema «per se» por sus características como sumidero de CO2. El Gobierno de Andalucía presentará antes del 1 de marzo al Ministerio de Agricultura las alegaciones.
Crespo ha afirmado que esta región “quiere llegar hasta el final” y ha agradecido la disposición de las organizaciones agrarias para “trabajar de forma conjunta”. “Si no, Andalucía no tendría fuerza”, ha recalcado la consejera. “Estamos intentando elaborar unas alegaciones que cuenten con el mayor consenso posible del sector y espero que el ministro, que es andaluz, tenga la sensibilidad de no permitir que los agricultores y ganaderos de Andalucía pierdan ni un céntimo”, ha aseverado.
Entre otras cuestiones, se ha abordado la necesidad de establecer cambios en los ecorregímenes, a fin de que éstos reflejen la diversidad productiva de Andalucía. Para la consejera, estas nuevas herramientas ambientales no deberían limitarse a una clasificación en base a la pendiente o pluviometría del terreno, sino contemplar también criterios agronómicos, la temperatura, textura y profundidad del suelo o la estructura de las explotaciones. El objetivo es que no den lugar a que las ayudas sean mayores en el caso de las explotaciones menos productivas.




