
La Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa (ASEMESA) denuncia «de manera firme la absoluta falta de sensibilidad de la Comisión Europea hacia el sector de la aceituna de mesa, uno de los más castigados por la política comercial comunitaria en los últimos años», y manifiesta su apoyo a las movilizaciones de los agricultores europeos contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
Asemesa considera especialmente grave que, mientras la aceituna negra española continúa soportando desde hace años los aranceles impuestos por Estados Unidos sin una solución eficaz por parte de la Unión Europea, la Comisión Europea haya aceptado un acuerdo que supone una nueva amenaza directa para la aceituna de mesa española y europea, agravando aún más la situación de un sector estratégico para numerosas zonas rurales, según critica.
El acuerdo UE-Mercosur introduce un desequilibrio competitivo inaceptable que perjudica de forma directa a la aceituna de mesa europea: Por un lado, permite la entrada progresiva de aceituna procedente de Argentina en el mercado europeo mediante la eliminación total de los aranceles en un plazo de siete años. El arancel actual es del 12,8%. Argentina cuenta con una producción media en los últimos años de entre 75.000 y 80.000 toneladas, lo que le permitirá competir en el mercado comunitario en condiciones claramente ventajosas frente a los productores europeos. Por otro lado, mantiene en la práctica cerrados los mercados de Mercosur a la aceituna española y europea, que seguirá soportando aranceles del 12,6%, impidiendo competir en igualdad de condiciones.
«Esta asimetría tiene consecuencias especialmente graves en el caso de Brasil, uno de los mayores mercados mundiales de aceituna de mesa, con un consumo aproximado de 120.000 toneladas anuales, al que la aceituna española queda prácticamente excluida. Mientras tanto, otros competidores internacionales, como Egipto, disponen de acuerdos comerciales que les permiten exportar aceituna sin aranceles a este mercado, desplazando a la producción europea», asegura.
El impacto del acuerdo es, por tanto, doblemente negativo: por un lado, priva a la aceituna española y europea de oportunidades reales de exportación en mercados estratégicos como Brasil; por otro, incrementa la presión competitiva en el propio mercado comunitario mediante la entrada de producto de terceros países en condiciones preferenciales.
«Esta situación supone una amenaza directa para la industria transformadora, el empleo, la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y la sostenibilidad económica y social de un sector que ha demostrado sobradamente su liderazgo internacional, su capacidad exportadora y su contribución al desarrollo de amplias zonas rurales», añade.
Para Asemesa, el mensaje que traslada la Unión Europea es «profundamente preocupante: se acepta que la aceituna de mesa europea pierda competitividad en terceros mercados y, al mismo tiempo, se facilita la entrada de producto de países terceros en el mercado comunitario, sin una defensa efectiva de los intereses del sector».
Por todo ello, Asemesa se suma a las protestas del sector agrario y exige a la Comisión Europea y al Gobierno de España una revisión urgente del tratamiento de la aceituna de mesa en el acuerdo UE-Mercosur, con el fin de evitar un nuevo daño estructural a un sector estratégico para la economía, el empleo y la cohesión territorial.
Sobre Asemesa
Asemesa es la asociación nacional de la industria española de aceituna de mesa cuya finalidad es su representación, defensa y desarrollo. Representa al sector desde hace más de 90 años, integrando a la industria dedicada a la elaboración, comercialización y exportación de la aceituna de mesa en España. Sus empresas asociadas proceden de Andalucía, Valencia, Cataluña y Extremadura y en total las operaciones de éstas superan el 70% de la facturación.




