
Más de 40 aceites de oliva virgen extra cuentan con el sello de excelencia de Olivares Vivos y una quincena está a la espera de contar con la certificación de este programa, que conjuga la sostenibilidad y la rentabilidad desde la recuperación de la biodiversidad, según ha dicho el director del Proyecto LIFE Olivares Vivos+, José Eugenio Gutiérrez, a preguntas de Oleum Xauen.
Gutiérrez ha defendido la utilidad de esta iniciativa que combina la simbiosis entre sostenibilidad y rentabilidad con la recuperación de la biodiversidad, un parámetro que ha sido medido a través de estudios de consultores independientes en olivares demostrativos y de control de diversa tipología, por lo que ha resaltado que los resultados avalan la efectividad del modelo Olivares Vivos y refrendan la importancia del olivar para la conservación de la biodiversidad en Europa.
Estos AOVEs proceden de las fincas en las que se está recuperando biodiversidad y, a través de ella, mejorando la rentabilidad agrícola. Unos aceites identificados en el mercado con el sello Olivares Vivos y que permiten a consumidores, y a todos los actores de la cadena agroalimentaria, implicarse con garantías en la recuperación real de flora y fauna del olivar. Además, con la recuperación de la biodiversidad, también se contribuye a mitigar el cambio climático o frenar a la despoblación del mundo rural, apostando por un producto excepcional para la salud y de excelente calidad. De hecho, algunos de los aceites Olivares Vivos copan los primeros puestos de muchas de las principales guías de AOVE de España y el mundo.
Un modelo de agricultura reconciliado con la vida
Desde 2015, y con la financiación de dos proyectos LIFE, Olivares Vivos, cuyo modelo nació en el olivar de Jaén y ha sido replicado a otras zonas y a otros cultivos, ha desarrollado y puesto en marcha un modelo de olivicultura innovador nacido del consenso entre agricultores, científicos y conservacionistas. Desde entonces, ha reconciliado al olivar con su biodiversidad y aumentado la rentabilidad de los agricultores. Fue diseñado y probado en cuarenta fincas de Andalucía, levantándose sobre la sólida base científica que aportan las instituciones socias de Olivares Vivos (Universidad de Jaén y CSIC) y cimentada en el estudio más importante realizado en todo el mundo en torno a la flora y fauna del olivar y del análisis del comportamiento del consumidor europeo de aceite de oliva.




