
Finca La Torre, ubicada en Antequera (Málaga), ha acogido la jornada de coordinación “Monitorización y soluciones en las fincas experimentales”, enmarcada en el Living Lab Andaluz del proyecto europeo LivingSoiLL. El encuentro ha reunido a investigadores, socios del consorcio, técnicos, agricultores y propietarios vinculados a las fincas experimentales que forman parte de esta iniciativa en Andalucía para hacer balance de los datos recopilados y coordinar las intervenciones de regeneración de suelo que se aplicarán en los próximos meses.
Durante la reunión se han abordado los principales problemas que presentan los suelos de olivar, entre ellos la falta de materia orgánica, la compactación, la baja biodiversidad, la erosión y las limitaciones para el aprovechamiento del agua disponible. Para dar respuesta a estos retos, agricultores, propietarios, técnicos e investigadores han trabajado conjuntamente en la selección y planificación de las medidas que se desplegarán entre octubre y noviembre de 2026. Entre las soluciones planteadas, adaptadas a las necesidades específicas de cada finca, destaca la integración del compost con el biochar; el uso de hidroinfiltradores con una doble finalidad y facilitar la incorporación de bioestimulantes al suelo y mejorar el aprovechamiento del agua disponible. También se ha puesto de manifiesto la necesidad de intervenir sobre cárcavas mediante actuaciones destinadas a reducir los procesos erosivos y la incorporación de bancos de semillas para favorecer el establecimiento de cubiertas vegetales y la biodiversidad, entre otras medidas de regeneración del suelo. La integración de estas soluciones se realizará en armonía con las prácticas agrícolas habituales de cada explotación, de modo que las actuaciones puedan incorporarse de forma realista a su manejo. Su continuidad en el tiempo deberá ser además técnica y económicamente viable, teniendo en cuenta su efecto sobre los costes de producción y, especialmente, sobre la renta del agricultor.
El proyecto LivingSoiLL cuenta con un sólido despliegue de tecnología avanzada para apoyar la toma de decisiones. Los expertos han analizado un gran volumen de información procedente de sensores de suelo, estaciones meteorológicas y analíticas de laboratorio, junto con observación satelital y campañas con drones equipados con sensores RGB, multiespectrales, térmicos y LiDAR. Este sistema de monitorización permitirá medir la evolución de las fincas y evaluar de forma objetiva el efecto de las soluciones implantadas sobre los principales problemas de los suelos de olivar, incluyendo la falta de materia orgánica, la compactación, la baja biodiversidad y la erosión, entre otros. Además, en el marco de la jornada se ha presentado la nueva aplicación web ‘Suelo Vivo’, una herramienta diseñada para integrar, gestionar y visualizar los indicadores obtenidos y seguir la evolución de la salud del suelo.
Juan Manuel Jurado Rodríguez, coordinador de LivingSoiLL y profesor del área de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Jaén, ha incidido en la importancia de la colaboración directa con el sector agrícola: “En esta jornada hemos consolidado el plan de actuación para este otoño de 2026 en las distintas fincas experimentales. El objetivo central de LivingSoiLL es demostrar que la mejora de la salud de nuestros suelos y la rentabilidad de las explotaciones agrícolas van necesariamente de la mano”.
“Gracias al trabajo conjunto entre agricultores, personal técnico e investigadores, estamos desplegando una importante infraestructura digital que nos permitirá medir qué ocurre antes, durante y después de cada intervención. Queremos cuantificar el impacto de las soluciones y comprobar hasta qué punto contribuye a aumentar la materia orgánica, reducir la compactación y la erosión, favorecer la biodiversidad y mejorar el aprovechamiento del agua”, ha expuesto. “La combinación de datos de sensores, analíticas, drones y satélites nos permitirá evaluar estos cambios de forma integrada y desarrollar modelos predictivos y herramientas de apoyo a la decisión para avanzar hacia cultivos más productivos, resilientes y sostenibles”, ha añadido Jurado Rodríguez.
El encuentro ha incluido además un debate abierto sobre nuevas oportunidades y modelos de negocio vinculados a la salud del suelo. El Living Lab Andaluz parte de la premisa de que las soluciones de regeneración solo podrán mantenerse y escalarse si son compatibles con el manejo cotidiano de las fincas y contribuyen a preservar la viabilidad económica y la renta de los agricultores, reforzando así la conexión entre sostenibilidad ambiental, innovación y rentabilidad de las explotaciones.




