El secretario general de COAG Jaén y responsable de Olivar de COAG Andalucía, Juan Luis Ávila, ha lanzado un mensaje de tranquilidad a los olivareros ante el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 20% a todos los productos de la Unión Europea y pide un paquete de medidas que ayuden al sector a paliar las consecuencias que pudieran tener.

Juan Luis Ávila considera que es necesario paralizar el contingente de Túnez, paralizar el tráfico de perfeccionamiento activo y actualizar los niveles de desencadenamiento de almacenamiento privado, medidas todas ellas que no suponen ni un euro de presupuesto para la Unión Europea, es cuestión de voluntad política. Además de un paquete importante a nivel económico para paliar los perjuicios que se puedan producir en el sector.

El responsable de Olivar de la COAG insiste en que “no podemos entrar en la dinámica de aquellos intereses que utilizan los aranceles y anuncios catastrofistas como estrategia para que se produzca una bajada del precio del aceite de oliva en origen”.

Estados Unidos es el tercer país consumidor de aceite a nivel mundial, con una demanda de alrededor de 360.000 toneladas, y una producción que apenas si cubre el 3% de su consumo.

California, principal productor de aceite de oliva de Estados Unidos (99%), produjo en la campaña 2022/2023 alrededor de 6.800 toneladas de aceite. Cantidad comparable con la que puede producir al año una cooperativa de un municipio medio de la provincia de Jaén. Y la provincia de Jaén cuenta en total con 330 almazaras repartidas en 96 municipios.

Asimismo, Estados Unidos, a pesar de ser de los países mayores consumidores, con una media de un litro al año por persona, supone un 11,7% del consumo de aceite de oliva mundial, que según datos del Consejo Oleícola Internacional (COI) podría ascender en esta campaña a 3.060.000 toneladas de aceite. De hecho en la campaña 2023/2024, el consumo mundial de aceite fue de 2.699.000 toneladas, de las cuales, 1.170.000 toneladas se consumen por países europeos, y el resto, 1.529.000 por terceros países, entre ellas, las 350.000 toneladas de Estados Unidos.

En cuanto a los principales proveedores de aceite de oliva de Estados Unidos, son España e Italia, al que habría que añadir a Grecia, que representan entre los tres alrededor del 70% del volumen de aceite exportado a Estados Unidos, y que ningún país tiene capacidad de cubrir. Ni siquiera Túnez, al que Trump ha impuesto aranceles del 28%, ni Turquía, que además tiene aranceles del 10%.

España exportó en 2023 a Estados, 105.133 toneladas, Italia 109.902 toneladas. Seguidas de lejos por Turquía con 41.284 toneladas, Túnez 38.300 toneladas, Grecia 15.592 toneladas y Argentina, 11.519 toneladas. (No hay que olvidar que España registró en ese año 2023 la campaña de producción de aceite más baja del siglo a causa de la sequía).

En esta campaña, hay que tener en cuenta que España tiene una buena cosecha, tras tres años de sequía, pero Italia ya ha advertido de que su producción ha provocado un colapso debido a la sequía y el calor récord en las principales regiones productoras como Apulia y Sicilia.

Por tanto, un mensaje de tranquilidad porque el mercado mundial del aceite de oliva es el mercado español. Prácticamente todo el aceite que se mueve a nivel mundial es el que España exporta y no hay otro país que tenga la capacidad de suministrar esa cantidad de aceite.

De hecho, España se ha convertido en esta campaña en la bodega de aceite del mundo, con una producción que será igual a toda la producción de Italia, Grecia, Túnez, Turquía y Portugal unidas. Además el consumidor estadounidense de aceite de oliva español es fiel y de un poder adquisitivo alto que compra aceites de calidad a pesar de la subida que puedan encontrar a causa de los aranceles. Ya lo ha hecho en año anteriores cuando el precio del aceite de oliva en origen era más del doble que el actual.

De cualquier forma, Juan Luis Ávila, insiste en la Unión Europea tiene que tener una respuesta clara y contundente a los aranceles.

Estados Unidos ya puso un arancel del 25% al aceite de oliva envasado de origen español. En concreto, al aceite envasado de 18 kilos o menos. El aceite de oliva español a granel no estuvo sujeto a estos aranceles, lo que permitió exportar a granel y que el producto fuera envasado posteriormente en Estados Unidos o en terceros países.

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