
El Consejo Oleícola Internacional (COI) pone en valor, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la contribución de las cinco mujeres que forman la Unidad de Normalización e Investigación, un área clave para garantizar la calidad, autenticidad y transparencia del mercado del aceite de oliva y de las aceitunas de mesa. Todas coinciden en que la ciencia que desarrollan en el COI tiene un impacto directo en la vida cotidiana de las personas, porque protege al consumidor y refuerza la confianza en el mercado internacional.
También destacan que, en el COI, las decisiones se toman por consenso y sobre una base científica, lo que asegura objetividad y fiabilidad. Esta unidad es responsable de elaborar normas comerciales internacionales para el aceite de oliva y las aceitunas de mesa, así como métodos para evaluar sus características fisicoquímicas y organolépticas. Además, coordina estudios e investigaciones para revisar de forma continua los parámetros de calidad y pureza a la luz de los avances científicos.
Mercedes Fernández es la jefa de la Unidad de Normalización y cuenta con una sólida trayectoria científica vinculada a la investigación y a la salud y un doctorado en Medicina. De pequeña tuvo dos referentes importantes que la animaron a estudiar medicina: sus abuelos maternos, él médico y ella enfermera. “Mi abuela fue mi primer referente científico femenino, yo vivía al lado de la clínica y crecer en ese entorno influyó mucho en mi vocación”. Señala que cuando estudió la carrera, las mujeres eran ya mayoría en la Facultad de Medicina.
Sin embargo, para algunos pacientes, los hombres inspiraban más confianza como “doctores” y la gran mayoría de catedráticos, profesores o médicos de prestigio en aquella época eran hombres. “Esto, afortunadamente, ha ido cambiando” señala, animando a niñas y jóvenes que sienten curiosidad por la ciencia a perseguir su vocación. Destaca que es importante hacerlo sabiendo que es un campo apasionante, pero a veces sacrificado y menos reconocido que otras profesiones. “Esta es una tarea pendiente: la ciencia y la investigación son fundamentales en la sociedad y las personas que se dedican a ello deberían ser respetadas y valoradas, como lo eran en otros tiempos y como lo son actualmente en otros países”.
La jefa del Departamento de Química Oleícola, Yousra Antit, es doctora en Ciencias y Técnicas de la Agronomía y del Medio Ambiente. Actualmente, supervisa los grupos de trabajo para armonizar y actualizar las normas y métodos relativos a los aceites de oliva y las aceitunas de mesa y el estudio de aceites de oliva que presentan parámetros fuera de norma. “Comprender cómo la ciencia contribuye a la resolución de numerosos problemas, especialmente en la agronomía y agroindustria, fue lo que me animó a estudiar una carrera científica. También cursé un bachillerato científico y eso me ayudó a reforzar y a definir aún más mi vocación”, destaca.
Uno de los principales retos a los que se ha enfrentado en su carrera es “la necesidad de demostrar mi competencia, manteniendo la confianza en mí misma y la capacidad de integrarme para poner en valor mis capacidades”. En su opinión, se observa un cambio notable en la participación de las mujeres en el ámbito científico, lo cual es sin duda positivo, pero “hay que continuar trabajando para lograr avances aún mayores en el futuro”.
Doctora en Ingeniería Biológica, Ibtihel Khemakhem es la jefa Gestión de Laboratorios y Paneles de Cata. Ha desarrollado su carrera en un entorno internacional, adquiriendo una sólida experiencia en investigación científica en distintos países como Túnez, España y Francia. Lo que la impulsó a elegir una carrera científica fue su curiosidad y su interés por la investigación aplicada a la industria alimentaria. También se sintió inspirada por otras mujeres, especialmente por su hermana, de quien aprendió “la perseverancia, el rigor y el amor por la ciencia”. Sus desafíos más difíciles han sido encontrar un equilibrio entre su vida profesional y personal, así como la necesidad de demostrar constantemente sus competencias. “En la actualidad, las mujeres ocupamos un lugar indispensable en el ámbito científico y hay que transmitir a las niñas y jóvenes que pueden descubrir, aprender y desarrollarse plenamente en este campo y contribuir así, de manera significativa, al progreso de la sociedad”.
“Vengo de una familia olivarera y soy la quinta generación de una almazara familiar, por lo que siempre he estado muy vinculada al sector del aceite de oliva”, comenta Rocío Villén, jefa de Gestión de Datos. No cuenta con formación científica pero sí con un aval de más de dos décadas trabajando en el COI. “No hay un único camino para formar parte de un equipo científico o técnico, hay muchas maneras de contribuir y todas son importantes. La curiosidad, el interés y las ganas de aprender son claves para encontrar tu lugar y aportar valor, incluso desde áreas administrativas o de coordinación, como es mi caso”, subraya.
Le motiva trabajar en una organización donde ha visto grandes avances, especialmente en la normalización, los métodos de análisis y la mejora de la calidad del aceite de oliva. “También percibo una mayor presencia de mujeres y se impulsa y se les da más valor a los equipos multidisciplinares, lo que creo que fortalece al sector”.
Nazan Zer es licenciada en Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas. Tras diez años trabajando en comercio y cooperación internacional en el sector público en Turquía, decidió continuar su formación en España. Tras finalizar el máster, inició prácticas en el Consejo Oleícola Internacional. “Procedo del ámbito de las ciencias sociales y siempre me han motivado la investigación, el pensamiento analítico y la toma de decisiones basada en la evidencia. Estos intereses me llevaron, de forma natural, hacia un enfoque más científico y sistemático para comprender cuestiones globales complejas”, explica.
Más que inspirarse en un único referente femenino, comenta que le han influido muchas mujeres profesionales con las que ha trabajado. “Esto es especialmente evidente en el COI, donde trabajo con un equipo de cuatro mujeres altamente cualificadas y comprometidas, procedentes de distintos países. Además, es un equipo dirigido por una mujer, lo que me resulta muy motivador e inspirador”.




