
El Gobierno de España asigna 354,4 millones de euros a 31 proyectos andaluces de almacenamiento energético, lo que convierte a Andalucía en la región más beneficiada al sumar el 43% de los 818 millones de euros distribuidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en la primera convocatoria de ayudas para proyectos innovadores de almacenamiento energético cofinanciada con Fondos FEDER 21-27.
Entre los proyectos seleccionados en la provincia de Jaén se encuentra el presentado por la empresa Acesur, ubicada en el municipio de Vilches, que contará con financiación para la instalación de un sistema de almacenamiento térmico ThermalBox, destinado a la descarbonización de su proceso industrial. En concreto, la ayuda concedida asciende a 2.306.050 euros para el desarrollo de esta actuación.
En el conjunto de la convocatoria destacan los proyectos de almacenamiento hibridado, con 13 expedientes, que alcanzan una subvención de 164,8 millones de euros; seguido por el almacenamiento térmico, con 10 proyectos con 49,9 millones de euros asignados, las baterías standalone (7 que suman 101, millones) y, en menor medida, el de bombeo con una iniciativa seleccionada con 37,7 millones de euros. En el territorio nacional también son mayoritarios los de almacenamiento (69) y los de las baterías (39), seguidos del almacenamiento térmico (15) y los bombeos (3). En total, sumarán 2,2 GW de potencia adicional y 9,4 GWh de capacidad de almacenamiento.
Las tecnologías renovables que participan en los proyectos de almacenamiento hibridado son, predominantemente, la solar fotovoltaica (38) y eólica (18). Hay también nueve iniciativas con hibridación termoeléctrica y las cuatro restantes combinan el almacenamiento con generación fotovoltaica y eólica a la vez.
Una vez operativas, las nuevas instalaciones contribuirán a proporcionar mayor flexibilidad al sistema eléctrico y favorecerán la integración de las energías renovables, acelerando la descarbonización por la vía de asegurar el suministro de energía más barata y sin emisiones. El plazo máximo para la ejecución de las actuaciones será de 36 meses desde la concesión definitiva de la ayuda, debiendo estar concluidos antes del 31 de diciembre de 2029.
Esta línea de incentivos (PINALM) se financia con fondos europeos del programa FEDER 2021-2027 gestionados por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), organismo adscrito al MITECO.
Este impulso al desarrollo del almacenamiento energético contribuirá a asegurar la transformación del sistema energético para que sea más flexible, robusto y resiliente. Con el refuerzo de esta tecnología se logrará también una mayor penetración de las fuentes de energías renovables en el sistema eléctrico español, ya que el almacenamiento actúa como un elemento habilitador y de gestión de las mismas.
Asimismo, se espera que el incremento de este tipo de instalaciones y la mejora de la disponibilidad de las fuentes renovables redunden en menores costes de la energía.
Las ayudas reducirán al mismo tiempo la dependencia de España de los combustibles fósiles, al incrementar la participación renovable en el mix eléctrico, haciendo frente a la crisis climática, en línea con lo establecido tanto por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) como por el Plan REPower EU.
730 MILLONES DEL PRTR PARA ALMACENAMIENTO
Estas ayudas FEDER al almacenamiento energético se suman a anteriores programas de apoyo específicos ejecutados por el MITECO y el IDAE con cargo a los fondos NextGenEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Líneas de subvenciones a instalaciones innovadoras de almacenamiento hibridado, standalone, térmico y de bombeos reversibles, así como a proyectos de I+D y en islas, entre otras, que han sumado incentivos por valor de 730 millones.
Además de facilitar la descarbonización del sistema eléctrico español, el apoyo a estos sistemas de almacenamiento fortalecerá el desarrollo de un tejido industrial europeo capaz de suministrar equipos, fabricar o ensamblar componentes y mantener proyectos de almacenamiento con las distintas tecnologías existentes (baterías, sistemas de bombeo y almacenamiento térmico). Seguirá así los pasos del sector eólico y fotovoltaico, en los que España es ya autosuficiente en capacidad tecnológica y productiva.




