
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de Andalucía (COAG-Andalucía) advierte de una merma significativa (30%) en el aforo inicial de la campaña de verdeo de aceituna de mesa, especialmente en las variedades manzanilla y gordal. Lo que inicialmente se perfilaba como una cosecha alta se situará, finalmente, en una producción media, si el tiempo no lo remedia.
Las altas temperaturas registradas y la prolongada escasez de precipitaciones han truncado las buenas expectativas del sector en el campo y está impactando de forma directa en el desarrollo del cultivo.
Así, el estrés hídrico severo que sufren los olivares de verdeo está afectando negativamente al tamaño del fruto y como consecuencia, un alto porcentaje de las partidas previstas no serán «verdeables» debido al agostamiento, la falta de calibre idóneo o la selección de tamaños pequeños que serán destinados a molino.
El responsable regional de Aceituna de Mesa de COAG Andalucía, Francisco Manuel Fernández Pérez, recuerda que está estrictamente prohibido vender el producto a pérdidas, tal y como establece la Ley de la Cadena Alimentaria y que ninguna operación comercial puede fijar un precio final que se sitúe por debajo de los costes reales de producción que soporta el olivicultor.
«Los agricultores no pueden asumir el coste de esta crisis climática y geopolítica en solitario. La ley es clara: los contratos deben cubrir los costes de producción. Exigimos a los compradores responsabilidad y a las administraciones una vigilancia exhaustiva para evitar abusos en los precios de origen, especialmente ahora que muchas partidas se van a desviar a almazara por falta de calibre», señala Fernández Pérez.
COAG insta a los productores a denunciar cualquier presión comercial y a defender el valor de un producto estratégico que este año requerirá un esfuerzo extraordinario para su recolección y selección.




