La comercialización de aceites de oliva hasta el ecuador de esta campaña oleícola 20022-2023 (de 1 de octubre hasta el 31 de marzo) alcanza una comercialización de casi 578.000 toneladas, lo que hace un promedio mensual de algo más de 96. 000 toneladas, un 27 por ciento menos que en el mismo periodo de la campaña anterior y un 29% inferior a la media de las cuatro últimas campañas.

El balance de la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) en estos seis meses, consultado por Oleum Xauen, constata una fuerte disminución del mercado interior, de un 33 por ciento menos respecto a la anterior campaña y de un 29% inferior a la media de las últimas cuatro campañas. Mientras, las exportaciones se sitúan en un -28% por debajo de las campañas anteriores y en un -23% respecto a la anterior campaña..

En la mitad de la campaña se constata la disminución de los recursos totales debido a la caída de la producción y la comercialización respecto a la pasada campaña y la media de las últimas cuatro campañas. La producción es de 660.600 toneladas de aceites de oliva, la segunda peor campaña de este siglo XXI, lo que supone un 55 por ciento menos respecto a la anterior campaña

Las existencias totales (670.300 toneladas) se encuentran por debajo de un 45 por ciento respecto a la campaña anterior y de un 46% en comparación con la media de las cuatro campañas anteriores Las importaciones, entre tanto, son superiores en un 34% a las registradas en las cuatro campañas anteriores y en un 24% respecto a la campaña anterior. Mientras, los precios superan ampliamente todas las campañas anteriores, con niveles máximos para las cuatro últimas campañas.

Entradas recomendadas