
La comercialización de aceites de oliva en el primer trimestre de esta campaña oleícola 2022-2023 (de octubre a diciembre) es de 325.300 toneladas, con un promedio mensual de 108.435, en una campaña en la que se constatan las previsiones de baja cosecha, con una producción en el mes de diciembre por debajo de la mitad de la campaña anterior y un acumulado de 434.500 toneladas en estos tres meses.
La interpretación de los datos del balance de la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) a 31 de diciembre efectuada por Oleum Xauen pone de manifiesto el importante incremento de las importaciones en la campaña, con volúmenes récord para el mes de diciembre y una cifra acumulada en estos tres meses de 72.800 toneladas de aceites de oliva importadas.
Significativa es la reducción de los recursos totales de la campaña debido a la fuerte caída de la producción y a pesar del aumento de las importaciones. La comercialización disminuye respecto a la pasada campaña y la media de las últimas cuatro campañas, con un promedio mensual de 108.435 toneladas.
Las existencias (636.500 toneladas a 31 de diciembre) se encuentran por debajo de la campaña anterior y la media de las cuatro campañas anteriores. Niveles muy inferiores de existencias en las almazaras (-47%) respecto de la campaña pasada.
Hay también una tendencia descendente del mercado interior (124.100 toneladas en el primer trimestre de la campaña), con una significativa reducción en diciembre respecto de la campaña anterior. Y los niveles de exportaciones (201.200) están muy por debajo de las campañas anteriores, con una marcada caída del último mes.
Por otra parte, se mantienen los altos niveles de las cotizaciones para todas las categorías, con ligera reducción del virgen y lampante y fuerte incremento del refinado. Los precios superan todas las campañas anteriores y la media, con niveles récord para las categorías virgen extra y refinado.




