Los ocho AOVEs Jaén selección de 2026 ya están de paseo promocional. Bueno, la verdad es que lo están desde el mismo momento en el que fueron elegidos por un jurado de expertos en análisis sensorial en la cata-concurso celebrada en el Cortijo Gil de Olid del Puente del Obispo durante los pasados días 18 y 19 de diciembre.

Ahora lo que han empezado en esta edición de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) es su recorrido oficial, tras la entrega del distintivo que los reconoce como los mejores zumos naturales de aceituna fresca de la provincia de Jaén en esta campaña oleícola 2025-2026 a estos ocho magníficos tras la ceremonia de “los Óscar o los Goyas del aceite”, un término que ya se ha acuñado y comienza a calar, como lo hace la lluvia fina.

Y lo hacen de la mano de la Diputación Provincial de Jaén en ferias, muestras, congresos y eventos turísticos y gastronómicos en los que participa la institución supramunicipal a lo largo de todo el año, que no son pocos por cierto, muchos de ellos en la flor y la nata de los salones de promoción y en los certámenes de exhibición más relevantes de los mejores productos agroalimentarios.

Un premio que surgió para impulsar la marca Jaén Selección, ideada para incrementar el valor de los aceites de oliva vírgenes extra de máxima calidad, estimulando a los productores en la obtención de los mejores jugos de aceituna, promoviendo su consumo, mejorando su imagen y posicionando la mejor y más saludable grasa vegetal en los mercados y entre los consumidores.

No es de extrañar, por tanto, que Jaén Selección sea hoy uno de los éxitos más rotundos y destacados de este siglo XXI de la provincia de Jaén. Un galardón que ha llegado ya a su edición vigesimoprimera y que se ha convertido en motivo de orgullo y autoestima de Jaén por haber alcanzado en tan pocos años tan alto grado de prestigio y credibilidad para sus valorados mostos premium de cosecha temprana

Ahora bien, conviene tener los pies sobre el suelo no vaya a ser que queramos morir de éxito, una tentación y un riesgo que siempre está latente en todo aquello que funciona bien y que es referente. . Por eso, este premio debe estar en constante revisión, en proceso de estudio para mejorarlo con el fin de maximizar su rentabilidad y adaptarlo siempre a la evolución del sector, a la realidad y a la sociedad siempre cambiante en la que vivimos.  

Como Jaén es la referencia y el espejo en el que el sector se mira en cuanto a cantidad y calidad de aceites de oliva siempre debe de ir, a ser posible, un paso por delante en este sentido e ir abriendo camino. Por lo pronto, yo incluso aumentaría la cantidad de litros para concurrir a la cata-concurso. Más cantidad de la calidad. Si queremos generar valor, ese debe ser uno de los retos. Y otro, si de verdad queremos apostar por la certificación, por el origen y por la protección, está centrado en articular algún requisito para que se opte a este premio con aceites que estén inscritos en alguna de las cuatro figuras de calidad diferenciada con que cuenta el territorio jiennense. Hay que darle más que una pensada a este respecto y me consta que este asunto está sobre la mesa.

Que no se le olvide a nadie que gobernar es tomar decisiones que beneficien al bien común y al interés general, recogiendo el sentir mayoritario de un sector oleícola e intentando no dejar a nadie en el camino porque de esta manera el gran beneficiado es nuestro producto estrella, nuestra legión de picuales y los miles de olivareros jiennenses que miman nuestro mar de olivos y que quieren seguir viviendo dignamente de este estratégico cultivo y de este superalimento que tanto seduce y enamora.

*Asensio López, director de Oleum Xauen

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