
Esta recolección de la aceituna por la que transitamos para recoger el fruto de la cosecha en esta campaña 2025-2026 nos retrotrae a las de antaño, a las de antes, por las intermitentes y duraderas interrupciones por las lluvias además también por la falta de mecanización que existía, por lo que los trabajos de recogida se prolongaban hasta los prolegómenos de la primavera, como va a ocurrir en ésta. Esta situación ha provocado que cunda el nerviosismo entre parte de los olivareros; quienes, no obstante, reconocen el efecto beneficioso que tienen las precipitaciones, en líneas generales, para el campo, para los acuíferos y para los embalses.
Sin embargo, las continuas interrupciones en los trabajos de recolección evidencian incidencias negativas y significativas, por las pérdidas en términos cualitativos y cuantitativos que esta situación tiene para el fruto. La calidad se resiente notablemente, la cantidad disminuye y se pone más en cuestión las cifras del aforo, las infraestructuras se deterioran, existe riesgo de escasez de mano de obra por el potencial desplazamiento de las cuadrillas a otras recolecciones y se retrasan las tareas del ciclo vital del olivo en estos tiempos de emergencia climática en los que el sector oleícola debe y tiene que evolucionar con el calendario de forma paralela a la maduración del fruto y, por consiguiente, del adelanto de la recolección para evitar estos riesgos y no esperar hasta bien entrado diciembre para comenzar la recogida de la cosecha.
Oleum Xauen ha pulsado la opinión de una muestra representativa de responsables del sector oleícola para mostrar sus puntos de vista a este respecto. El presidente de la IGP Aceite de Jaén y de la cooperativa San Vicente de Mogón (AOVE Puerta de Las Villas), José Gilabert, tiene claro que esta situación va a tener y está teniendo ya consecuencias negativas “en la calidad y en la pérdida de kilos de aceituna, sobre todo en las zonas más tardías y en las explotaciones que han comenzado a recolectarlas más tarde, lo que va a provocar que se pierda más calidad y cantidad”. Por eso, defiende, como hacen buena parte de los olivareros de su cooperativa, que se adelante la recolección de la aceituna una vez que el fruto ha madurado y apuesta por una estrategia del fomento de la calidad. “Así evitamos problemas por la escasez de mano de obra y tenemos que evolucionar de acuerdo con el cambio climático, que ha provocado que el fruto madure antes”, señala, para avanzar que en su cooperativa podrían quedar aún unos diez días, pese al adelanto de la recolección. En cambio, en Vilches la recolección está en poco más del sesenta por ciento en la cooperativa Nuestra Señora del Castillo.
El gerente de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén, Antonio Guzmán, entiende que el desarrollo de la campaña es “irregular” por cuanto hay zonas que están al 70/80 por ciento y otras al 50/60. Por su parte, Samuel Carrión, el director Comercial de la cooperativa La Bedmarense, de Bedmar, reconoce que hay nervios entre los agricultores que aún tienen fincas sin recoger la aceituna, a lo que se une también algunas incidencias en las almazaras por la no entrada de fruto.
Entre tanto, el secretario del Consejo Regulador de la DO Sierra de Cazorla, Baltasar Alarcón, sintetiza la situación de esta manera: “Aquí ya hay una buena parte de la cosecha recolectada. Queda entre un 20% y un 30%, según la zona. Este año buena parte de nuestras almazaras empezaron en octubre, con los verdes, y ya no pararon. Desde el Consejo Regulador nos hemos esforzado en inculcar en nuestras almazaras el adelanto de la recolección y lo cierto es que en un año como éste se demuestra su importancia. El nerviosismo está apareciendo en aquellos que siguen recolectando a la antigua usanza, por calendario, y no se plantean empezar la recolección hasta bien entrado diciembre, con todos los problemas que conlleva y especialmente en un año como éste”. Jesús Sutil, el secretario de la DOP Sierra Mágina, admite que “hay preocupación general, especialmente entre las zonas donde queda más, hay algunas cooperativas que están a pocos días de finalizar, y otras que les quedarían aún más de 20 días, especialmente por la parte de Cambil, Huelma…”.
El gerente de la cooperativa El Alcázar de Baeza (AOVE Olibaeza), Francisco Aldarias, cree que “nos quedará un 30% de cosecha por recoger. Pero con una variedad de agricultores, los que empezaron al principio les queda una semana y hay otros a los que les quedan 20 días. Los agricultores tienen varias preocupaciones: La tierra con mucha agua que al día siguiente no van a poder ir a coger; los trabajadores que se le van a la fresa, y la aceituna que se va a perder por el clima”.
El presidente de Jaencoop y de la cooperativa Virgen del Pilar de Villacarrillo, Cristóbal Gallego, asegura que “a los que les queda cosecha por coger están muy desmoralizados y se sienten impotentes, se ha caído toda y creen que van a perder mucha. Creo que nos pueden quedar de 15 a 20 días, pero todo es una incógnita dada la situación”. Entre tanto, Salvador Pancorbo, el gerente de Oleocampo, no oculta que “sí hay nervios y lo veo porque algunos socios intentan acceder a las parcelas sin importarle quedar embarrados e inmovilizados con sus vehículos en el campo aún sabiendo que la pérdida puede ser mayor, por sobrecostes en averías y en mano de obra, además de insistir muchísimo en que las almazaras permanezcan abiertas. En Oleocampo estimamos que nos queda un 30%”.
Juan Antonio Tello, de Laboratorios Tello, refrenda que “sí hay nervios, muchos por temor a que la gente se le vaya a otros trabajos, y otros ya también por hartazgo ante las dificultades que se le presenta para recogerla. A mí me dicen en algunos sitios que, a partir de cuando deje de llover, casi 39 días les quedan. Nos metemos bien en marzo”. El director general de Castillo de Canena, Francisco Vañó, cifra en un veinte por ciento la cosecha que puede quedar aún en el campo y reconoce que hay menos producción de aceite de oliva virgen extra, por lo que vaticina una subida de los precios de los aceites de oliva porque “la brecha entre los de mayor calidad y los más normales va a ser más amplia”.
Finalmente, Manuel Caravaca, el presidente de la Asociación de Maestros y Operarios de Almazara (Aemoda) y director de Producción de Molino de las Torres de Alcaudete, considera que esta situación de parones intermitentes y de interrupción prolongada ha motivado “muchos nervios y algunos agricultores están desesperados”, por lo que precisa que algunas cuadrillas de temporeros “se están yendo”, al tiempo que eleva a 20 ó 25 días las jornadas de trabajo que aún pueden quedar. “Este año llegamos a marzo, más tiempo que el año pasado y con un cuarenta por ciento menos de aceituna en nuestra zona”, concluye.
Y todo ello en una campaña con pronóstico de cosecha media en la que se vaticinaron a primeros de octubre 1.372.000 toneladas de aceites de oliva en España, casi 1.081.000 en Andalucía y 475.000 en la provincia de Jaén, el territorio más productor del mundo, con una estimación del 20,7 por ciento de rendimiento medio para esta campaña oleícola 2025-2026.




