El Gobierno de España asigna más de 2 millones de euros a la empresa de Acesur en Vilches para un proyecto de almacenamiento energético

El Gobierno de España asigna 354,4 millones de euros a 31 proyectos andaluces de almacenamiento energético, lo que convierte a Andalucía en la región más beneficiada al sumar el 43% de los 818 millones de euros distribuidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en la primera convocatoria de ayudas para proyectos innovadores de almacenamiento energético cofinanciada con Fondos FEDER 21-27.

Entre los proyectos seleccionados en la provincia de Jaén se encuentra el presentado por la empresa Acesur, ubicada en el municipio de Vilches, que contará con financiación para la instalación de un sistema de almacenamiento térmico ThermalBox, destinado a la descarbonización de su proceso industrial. En concreto, la ayuda concedida asciende a 2.306.050 euros para el desarrollo de esta actuación.

En el conjunto de la convocatoria destacan los proyectos de almacenamiento hibridado, con 13 expedientes, que alcanzan una subvención de 164,8 millones de euros; seguido por el almacenamiento térmico, con 10 proyectos con 49,9 millones de euros asignados, las baterías standalone (7 que suman 101, millones) y, en menor medida, el de bombeo con una iniciativa seleccionada con 37,7 millones de euros. En el territorio nacional también son mayoritarios los de almacenamiento (69) y los de las baterías (39), seguidos del almacenamiento térmico (15) y los bombeos (3). En total, sumarán 2,2 GW de potencia adicional y 9,4 GWh de capacidad de almacenamiento.

Las tecnologías renovables que participan en los proyectos de almacenamiento hibridado son, predominantemente, la solar fotovoltaica (38) y eólica (18). Hay también nueve iniciativas con hibridación termoeléctrica y las cuatro restantes combinan el almacenamiento con generación fotovoltaica y eólica a la vez.

Una vez operativas, las nuevas instalaciones contribuirán a proporcionar mayor flexibilidad al sistema eléctrico y favorecerán la integración de las energías renovables, acelerando la descarbonización por la vía de asegurar el suministro de energía más barata y sin emisiones. El plazo máximo para la ejecución de las actuaciones será de 36 meses desde la concesión definitiva de la ayuda, debiendo estar concluidos antes del 31 de diciembre de 2029.

Esta línea de incentivos (PINALM) se financia con fondos europeos del programa FEDER 2021-2027 gestionados por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), organismo adscrito al MITECO.

Este impulso al desarrollo del almacenamiento energético contribuirá a asegurar la transformación del sistema energético para que sea más flexible, robusto y resiliente. Con el refuerzo de esta tecnología se logrará también una mayor penetración de las fuentes de energías renovables en el sistema eléctrico español, ya que el almacenamiento actúa como un elemento habilitador y de gestión de las mismas.

Asimismo, se espera que el incremento de este tipo de instalaciones y la mejora de la disponibilidad de las fuentes renovables redunden en menores costes de la energía.

Las ayudas reducirán al mismo tiempo la dependencia de España de los combustibles fósiles, al incrementar la participación renovable en el mix eléctrico, haciendo frente a la crisis climática, en línea con lo establecido tanto por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) como por el Plan REPower EU.

730 MILLONES DEL PRTR PARA ALMACENAMIENTO

Estas ayudas FEDER al almacenamiento energético se suman a anteriores programas de apoyo específicos ejecutados por el MITECO y el IDAE con cargo a los fondos NextGenEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Líneas de subvenciones a instalaciones innovadoras de almacenamiento  hibridado, standalone, térmico y de bombeos reversibles, así como a proyectos de I+D y en islas, entre otras, que han sumado incentivos por valor de 730 millones.

Además de facilitar la descarbonización del sistema eléctrico español, el apoyo a estos sistemas de almacenamiento fortalecerá el desarrollo de un tejido industrial europeo capaz de suministrar equipos, fabricar o ensamblar componentes y mantener proyectos de almacenamiento con las distintas tecnologías existentes (baterías, sistemas de bombeo y almacenamiento térmico). Seguirá así los pasos del sector eólico y fotovoltaico, en los que España es ya autosuficiente en capacidad tecnológica y productiva.

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía afronta 2026 con el agua, la mano de obra y el relevo generacional como retos

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía encara el año 2026 con la lupa puesta en importantes desafíos, que condicionan la viabilidad y competitividad del sector agroalimentario andaluz, en general, y del modelo cooperativo, en particular. Entre ellos, destacan de manera prioritaria “mejorar la gestión del agua, dar solución a lafalta de mano de obra y la necesidad urgente de relevo generacional”, a los que se suman un complejo contexto internacional y retos específicos en cada uno de los distintos sectores productivos.

Así lo ha señalado el director general de la federación, Jaime Martínez-Conradi, quien ha realizado un exhaustivo análisis de los principales hitos que marcarán el devenir de las cooperativas agroalimentarias andaluzas en este nuevo año y en los sucesivos.

Aunque la sequía de los últimos años se ha visto parcialmente aliviada con la llegada de las lluvias en la primavera pasada, desde Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía se insiste en que esta mejoría coyuntural no puede frenar la necesidad de una política hidráulica ambiciosa, con un plan hidrológico nacional, pensado para dar solución a largo plazo.

El sector reclama inversiones urgentes en infraestructuras hidráulicas, tanto a nivel macro (presas y pantanos, desaladoras, infraestructuras de transporte de agua a larga distancia para trasvases, etc.) como micro (pozos, balsas de agua, etc.), que permitan asegurar el riego para los cultivos en época de escasez de precipitaciones. Pero, no solo es necesario garantizar el suministro a quienes ya disponen de él, sino también incrementar la superficie de riego, de manera que el agua llegue a explotaciones que actualmente carecen de este recurso esencial. En este sentido, “también es vital mejorar la gestión hídrica a través de las confederaciones hidrográficas en lo que a las concesiones a nivel de usuario se refiere, reduciendo burocracia y acelerando trámites que, para una mera concesión de riego, se puede prolongar durante décadas”, explica el director general.

Otro de los grandes retos para 2026 es la falta de mano de obra, una problemática estructural que pone en riesgo la viabilidad de las explotaciones y de muchas industrias cooperativas. Desde el sector se reclama la adopción de medidas eficaces que garanticen la disponibilidad de trabajadores, así como la simplificación de la burocracia para acceder a contingentes de trabajadores extranjeros, especialmente en los momentos clave de las campañas agrícolas.

En paralelo, el relevo generacional sigue siendo una de las principales preocupaciones para el sector. Las dificultades de acceso a la tierra, la falta de rentabilidad de muchas explotaciones y la sobrecarga administrativa frenan la incorporación de las nuevas generaciones. Por ello, “Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía seguirá trabajando en este ejercicio en mejorar las estructuras productivas, en ofrecer formación y asesoramiento a través de nuestros técnicos a todos nuestros asociados, apostando por la I+D+i y, en definitiva, impulsando la profesionalización e internacionalización de nuestras más de 600 empresas cooperativas agroalimentarias, con objeto de garantizar esa rentabilidad, principal llamada de atención para la llegada de jóvenes al modelo cooperativo”, explica Martínez-Conradi.

A estos retos se suma un escenario internacional marcado por la incertidumbre. Las propuestas de la Comisión Europea para la nueva PAC 2028-2034 han generado un rechazo generalizado en el sector, ante el recorte presupuestario de más del 20% y el cambio de modelo, con la eliminación de los dos pilares, un borrador que, de no dar marcha atrás, podría suponer pérdidas de hasta 400 millones de euros anuales (20.000 millones en el periodo) para el campo andaluz. Por tanto, se prevé un 2026 muy convulso, pues el sector ya ha manifestado su rechazo en Bruselas y no se descarta que estas protestas se sucedan, a nivel europeo y nacional, en los próximos meses.

Asimismo, preocupan los acuerdos comerciales de la UE con terceros países, como es el caso delMercosur, cuya firma oficial está prevista para enero de 2026, tras el acuerdo político alcanzado en diciembre de 2024;  o con Marruecos, con el que Europa tiene pendiente cerrar un nuevo acuerdo comercial que concede preferencias arancelarias a los productos del Sáhara Occidental, lo que, a nivel económico, puede hacer mucho daño a provincias andaluzas como Almería, sobre todo en producciones como las de tomate, al ser éste uno de los principales cultivos del Sáhara.

“Desde Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía venimos alertando de la competencia desleal que suponen estos acuerdos, derivada de la falta de reciprocidad en normas sanitarias, medioambientales y laborales, una exhaustiva normativa a la que están sometidos los productores europeos pero que exime de su cumplimiento a productores de terceros países, con costes productivos mucho más bajos”, explica el director general.

El sector también estará muy atento a la evolución, a lo largo de este año, de los aranceles estadounidensesa productos estratégicos como el aceite de oliva y la aceituna de mesa. En este sentido, cabe recordar que en 2025 Estados Unidos impuso aranceles del 15%, entre otros productos, al aceite de oliva, afectando principalmente al aceite envasado. Además, continúan los aranceles a la aceituna negra española, que se impusieron en 2018, y aunque la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha dictaminado en varias ocasiones que esos aranceles eran ilegales, Estados Unidos ha seguido aplicándolos y el conflicto sigue en curso. Por último, es importante destacar que en junio finalizará la prórroga de la imposición de aranceles al aceite de oliva y a las aceitunas verdes por el conflicto aeronáutico Airbus-Boeing.

Por sectores

A nivel sectorial, 2026 va a traer cambios en la comercialización de los aceites de oliva, ya que se va a publicar un nuevo reglamento por el que se va a revisar los límites de la presencia de determinados hidrocarburos de aceites minerales (conocidos como MOSH y MOAH). Aparte, el sector está pendiente de conocer el desarrollo del artículo 167 bis, es decir, cómo se va a aplicar la retirada de aceite de oliva obligatoria, pues aún se desconocen aspectos como qué cantidad tiene que retirar cada operador o cuándo es necesario activar este mecanismo. Por último, habrá que ver cómo avanza en 2026 ese método de autocontrol voluntariopara mejorar la calidad y la trazabilidad del aceite de oliva, tras lograrse el compromiso de todo el sector.

Las frutas y hortalizas andaluzas, con Almería a la cabeza, tienen un gran desafío en 2026 para contener el avance de plagas como el Trips parvispinus y de la araña roja, cuya rápida expansión está generando una creciente preocupación en el sector hortícola, sobre todo por los daños causados en el cultivo de pimiento. También afrontan la competencia creciente del tomate de Marruecos, que obliga al sector a redoblar esfuerzos de innovación, calidad y diferenciación. Por otro lado, dado que el 97% de la producción se exporta a Europa y Reino Unido, otro de los retos es la apertura de nuevos canales de venta internacional para las frutas y hortalizas andaluzas.

En el sector arrocero se están manteniendo reuniones sobre la situación de materias activas de importancia en el sector, así como la posibilidad de solicitar autorizaciones excepcionales con vistas a la campaña 2026 en Andalucía. Además, hay que lograr precios estables en los cereales, para evitar que el cultivo siga perdiendo superficie en el campo andaluz.

En cuanto a los sectores ganaderos, 2025 ha sido un año muy complejo por la aparición de los Serotipos 3 y 8 de Lengua Azul, que han afectado al bovino y muy especialmente al ovino, e incluso al caprino. También, ha habido un brote de Dermatosis Nodular Contagiosa, al que hubo que añadir otro de Peste Porcina Africana, ambos en Cataluña, haciendo saltar todas las alarmas.

Por tanto, en términos de sanidad animal, en este año 2026 habrá que redoblar los esfuerzos para que la ganadería andaluza siga estando entre los territorios con los mejores estatutos sanitarios, para lo que es fundamental la colaboración público-privada, un tándem que ha llevado a la erradicación de enfermedades antes presentes en Andalucía.

El Poolred constata una ligera subida del virgen extra y bajadas del virgen y el lampante en origen respecto a la semana anterior

Los últimos datos obtenidos del Sistema Poolred de la Fundación del Olivar constatan una ligera subida del virgen extra y bajadas del virgen y el lampante en el mercado de origen respecto a la semana anterior.

El precio en origen del aceite de oliva virgen extra en la semana actual, del 27 de diciembre al 02 de enero, para la zona de origen España es de 4.241,92 euros/tonelada (datos provisionales), lo que supone un aumento en el precio de un 0,25% semanal, si lo comparamos con el precio del aceite de oliva virgen extra de la semana anterior, que fue de 4.231,53 euros/tonelada (datos provisionales).

El precio en origen del aceite de oliva virgen en la semana actual, del 27 de diciembre al 02 de enero, para la zona de origen España es de 3.763,12 euros/tonelada (datos provisionales), lo que supone una disminución en el precio de un 3,30% semanal, si lo comparamos con el precio del aceite de oliva virgen de la semana anterior, que fue de 3.891,74 euros/tonelada (datos provisionales).

El precio en origen del aceite de oliva lampante base 1º en la semana actual, del 27 de diciembre al 02 de enero, para la zona de origen España es de 3.582,25 euros/tonelada (datos provisionales), lo que supone una disminución en el precio de un 1,60% semanal, si lo comparamos con el precio del aceite de oliva lampante base 1º de la semana anterior, que fue de 3.640,38 euros/tonelada (datos provisionales).

Con respecto al volumen, en la semana actual del 27 de diciembre al 02 de enero, se han negociado 2.525,96 toneladas (datos provisionales).

La Diputación se alía con mercados digitales de la provincia para lanzar una campaña promocional de productos Degusta Jaén

La Diputación Provincial de Jaén ha iniciado una campaña promocional de productos Degusta Jaén de la mano de cuatro mercados digitales que operan en la provincia jiennense: Mercondal, Mercoliva, Mercamayor y Mercasegura, que agrupan a comercios locales de 26 municipios jiennenses. Esta iniciativa, que se prolongará hasta el próximo 18 de enero, consiste en una serie de sorteos de lotes de productos Degusta Jaén que se realizarán entre las personas que hagan compras superiores a los 20 euros de estos productos a través de cualquiera de estos 4 mercados digitales jiennenses.

Sobre esta campaña, el diputado de Agricultura y Ganadería, Javier Perales, destaca que “la iniciamos en Navidad porque estas fechas son especialmente propicias para difundir los productos Degusta Jaén entre los consumidores de nuestra provincia”. En esta línea, subraya que de esta manera “pretendemos que la ciudadanía jiennense compre productos de nuestra tierra, beneficiando así tanto a los productores locales como al comercio local que está integrado en estos mercados digitales”.

Esta iniciativa promocional se traducirá en el sorteo de 10 bonos valorados en 30 euros que se podrán canjear por productos Degusta Jaén en cada uno de los 26 municipios que forman parte de Mercondal, Mercoliva, Mercamayor y Mercasegura. “Es una forma muy interesante no solo de incentivar el consumo de productos jiennenses que llevan este sello de calidad que otorga la Diputación, sino también de favorecer el uso de estas plataformas digitales que ya funcionan y a través de las que pequeños comercios y tiendas de estas localidades buscan ser más competitivos y atractivos para los consumidores”.

Para facilitar el acceso y la utilización de estos mercados digitales, esta acción promocional, que “tiene un coste global superior a los 14.000 euros y beneficiará a cientos de pequeños comercios y miles de vecinos”, según remarca Javier Perales, lleva también aparejada una campaña de alfabetización digital y publicidad que incluye cartelería, promoción en redes sociales o la entrega y recogida de los productos Degusta Jaén, entre otras cuestiones. 

El año de la recuperación del consumo, que no del valor; la vuelta de los aranceles de Trump y de los tambores de guerra por la propuesta de la PAC (*opinión de Asensio López)

Quede claro que nunca el año es redondo. Y el oleícola no iba a ser menos. Jamás se completa la cuadratura del círculo del valor, el volumen y el ahorro de costes. Luces y sombras; botella medio llena o medio vacía; claroscuros, contrastes; pros y contras; ventajas e inconvenientes en este sector del olivar y de los aceites de oliva que tantas caras tiene y al que tanto le debemos por ser fuente de generación de riqueza, de empleo, de sus muchas bondades para el planeta y para las personas, un sector con intereses a veces contrapuestos y heterogéneos entre los diferentes eslabones que conforman su engranaje.

Este año 2025 que apura sus últimas horas ha tenido, como la vida misma, prácticamente de todo: bueno, malo y regular, en un ejercicio caracterizado por la consolidación de la normalidad productiva tras las anteriores campañas inéditas de escasísima producción por la emergencia climática. Un 2025 catalogado como el de la recuperación del consumo, que no del valor del producto; el de la vuelta de los aranceles de Trump y el de los tambores de guerra por la propuesta de la PAC consecuencia del recorte del Marco Financiero Plurianual 2028-2034, que es lesiva para el olivar y para la provincia de Jaén.

Y aunque el futuro del olivar y de los aceites de oliva en este venidero año 2026 no está escrito, sí tenemos que ponernos el deber y la obligación de anticiparnos en la medida de lo posible a sus retos y ejercer el liderazgo mundial que ostenta España en relación con este poliédrico cultivo y con este estratégico producto. Y habrá que hacerlo con una estrategia y con una hoja de ruta definida tanto con los asuntos que ya están agendados como los que surgirán sin haber previsión alguna.

Por eso el liderazgo, la hegemonía y el carisma deben cristalizar en beneficio del interés general, no proclamarlos de forma retórica; porque si no, no son liderazgos. Una cosa es ser un líder natural con credibilidad al que le siguen una pléyade de gente por convicción y otra es ser un jefe, con su cohorte de subordinados, al que secundan partidarios y adeptos incondicionales.

En esta tribuna con la que pongo el epílogo al año no trato de resumir todo lo acontecido en 2025, que ha sido mucho y bueno. Lo que pretendo es agitar, remover y reflexionar sobre la situación y el contexto, pasado ya el primer cuarto de siglo de esta centuria.  Sobre todo lo menos bueno y lo que es susceptible de mejora, pues margen hay mucho. Y aunque el halago debilita, justo es también reconocer que las cosas van cambiando, muchas para bien, pero otras siguen estancadas y no superadas, pese a la evolución que ha sufrido la sociedad y mismamente este sector que tanto nos seduce y enamora.

Un relato informativo en el que venimos de una campaña oleícola 2024-2025 que en términos generales no ha sido mala, sobre todo en producción, pero que ha podido ser mejor en términos de valor en las cotizaciones si hubiera habido más altura de miras en esta inexplicable desescalada de precios. Una campaña en la que se ha vendido más que se ha producido, lo cual evidencia un año más que el aceite de oliva no es un producto excedentario ni tampoco debe comercializarse como una commodity. Y eso en un año más húmedo de lo normal, sobre todo en marzo, aunque la sequía ha seguido haciendo de las suyas en los momentos clave del ciclo vital del olivo, al igual que las reiteradas olas de calor en el año impar de Expoliva, la bienal del aceite de oliva y de las industrias afines más importante del mundo que volvió a colgar el cartel de completo en Jaén, que en esas fechas se convierte en la alegría del aceite, pero que debe extender ese rótulo a lo largo de todo el año, por su dominio y hegemonía oleícola, en una mayor influencia en los asuntos de calado que más acucian al sector y no ser una mera convidada de piedra en algunos temas de relevancia.

Un sector como el de los aceites de oliva, el de la cuádruple S (sabroso, saludable, sostenible y social) que debe imprimir una marcha más a la triple alianza de la C (concentración, comercialización y más cantidad de la calidad), vendiendo volumen con precio y sin que el olivar tradicional, tipología mayoritariamente predominante, no quede arrinconado por acción o por omisión, por lo que hay que dar un paso al frente para ser competitivo o apostar por fórmulas diferenciadoras en cuanto a valor añadido desechando cualquier inmovilismo, generando marca y haciendo frente a sus desafíos para que sea algo más que un bonito paisaje, un formidable legado cultural y conquiste un futuro más prometedor en un mercado complejo en el que no cabe el estancamiento, sólo el crecimiento. . 

Otros asuntos de la narrativa informativa del año fueron la Declaración de Córdoba, en la que el COI y los ministros de Agricultura de los países productores de aceites de oliva destacaron la importancia estratégica del sector oleícola y expresaron su apoyo a distintos temas con motivo del Día Mundial del Olivo; la aprobación de la norma de comercialización que no fue necesario activar para retirar aceites del mercado al ser la producción inferior; el centenario del Patrimonio Comunal Olivarero; los relevos en la UPA, la COAG en Andalucía y en la IGP Aceite de Jaén, entre otros muchos que soslayo para que no queden en un mero listado de asuntos vacuo.

Y eso en esta campaña 2025-2026 por la que transitamos a finales de su tercer mes y para la que se estiman 1.372.000 toneladas de aceites de oliva, 1081.000 en Andalucía y 475.000 de las cuales en Jaén con un rendimiento medio del 20,7%, aunque parte del sector muestra sus reservas a que se alcance esta previsión por la merma en el olivar de secano y en el de regadío deficitario. En marzo saldremos de dudas. Estamos hablando de una cosecha media, prima hermana de la anterior, en la que se recupera el pulso de los mercados con fluidez en el consumo, pero en la que no se descartan que pueda haber episodios de tensiones de precios, siempre en función de la producción final y de cómo vengan dadas las condiciones cimatológicas.

Y siempre es conveniente ponderar y repensar gran parte del modelo productivo y de sus grandes asuntos. Entre ellos, la gestión y la política de los recursos hídricos adaptada a la realidad productiva; las plagas; la escasez de mano de obra; el relevo generacional; la incorporación de la mujer a los órganos de decisión; la ansiada estabilidad de los precios en el mercado de origen; la promoción más allá de la salud y la gastronomía; la internacionalización, los nuevos mercados y consumidores, así como más prescriptores; la madurez comercial; la agricultura de precisión; la digitalización; la IA; la I+D+i; la asistencia a ferias, certámenes y eventos; la economía circular; los acuerdos comerciales con terceros países; la agricultura ecológica; la simplificación administrativa; la formación y la cualificación; el impulso del oleoturismo de calidad; la diversificación y un largo etcétera.

Además, como siempre sostengo, habrá que estar pendiente de las mencionadas tensiones de precios y a los numerosos asuntos ordinarios del día a día que serán noticia, a mirar al cielo y de ver cómo evoluciona la meteorología y cómo vienen dadas las condiciones para la campaña de riego y la cantidad de desembalse que se apruebe en la primavera para repetir un ciclo vital del olivo, que comienza con la floración, el cuajado y el desarrollo vegetativo del fruto para contar con una próxima cosecha que satisfaga los intereses del sector tanto en volumen como en valor al objeto de que haya una agricultura con agricultores, con un olivar rentable que sirva de ancla para que los olivareros puedan percibir una retribución justa para seguir viviendo con dignidad en sus pueblos y ciudades.

*Asensio López, director de Oleum Xauen

COAG-Jaén asegura que el sector del olivar cierra un año de profundos contrastes  

La campaña de comercialización del aceite de oliva 2024/2025 ha finalizado con una dualidad sin precedentes: un ritmo de ventas extraordinariamente dinámico que ha vuelto a dejar las existencias en mínimos históricos, contrapuesto a una preocupante tendencia a la baja de los precios en origen y una creciente alarma por una próxima cosecha que podría ser un 30% menor a la prevista, asegura COAG-Jaén.

En este contexto COAG presentó una denuncia formal ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por «una posible alteración artificial de los precios en origen del aceite de oliva, que podría suponer una conducta prohibida por la Ley de Defensa de la Competencia».

«Un hecho sin precedentes que se une a la denuncia pública de la entrada de aceite de Túnez con precios a la baja, parte del mismo sin aranceles, y sin que sepamos cuál es el destino real del mismo, ya que difícilmente se encuentra en los lineales de los supermercados», precisa. 

Tras varios años marcados por la sequía, la campaña se inició con una producción recuperada que, siendo hasta un 50% superior a la anterior, sentó las bases para un ejercicio comercial de actividad excepcional.

Los datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) confirmaron mes a mes una demanda robusta que absorbió la oferta a un ritmo muy superior al de años anteriores. El vigor del mercado se reflejó en cifras elocuentes: las salidas mensuales se duplicaron en abril respecto al año anterior y crecieron casi un 40% en agosto, un mes tradicionalmente de menor actividad. Esta tendencia culminó con un balance final histórico: salieron de las almazaras más de 1.521.000 de toneladas de aceite, una cifra superior a la producción total de la campaña, que fue de 1.419.000 toneladas. Este desequilibrio llevó las existencias finales a un nivel «prácticamente nulo».

Precios

Sin embargo, este éxito comercial contrastó de forma paradójica con la evolución de los precios percibidos por los agricultores. A pesar de la fuerte demanda que vaciaba las bodegas, el año estuvo marcado por una sostenida caída de los precios en origen, el principal factor para la rentabilidad de los productores.

«Esta tendencia a la baja, que llevó las cotizaciones por debajo de los 3,5 euros/kilo, desafiaba toda lógica de mercado: en un escenario de demanda récord que agotaba las existencias —condiciones que típicamente impulsan los precios al alza—, el valor en origen se desplomaba, un fenómeno que desde COAG denunciamos como una distorsión artificial de la cadena de valor», agregan.

Y añaden: «Mientras la rentabilidad del presente se veía mermada por precios anómalos, la viabilidad del futuro inmediato comenzaba a ser amenazada por un cielo sin nubes. La preocupación por el clima ha sido una constante durante todo el año, a medida que se acumulaban los factores adversos para la cosecha 2025/2026. Esta alarma se fundamentó en una confluencia de factores, desde la vecería natural del olivo tras una buena campaña, hasta las olas de calor de mayo que dañaron la floración y, de forma crítica, la ausencia de lluvias en los meses decisivos de septiembre y octubre. Esta situación ha llevado a muchos olivares de secano a un estado límite, con aceitunas arrugadas, momificadas, negras o directamente cayéndose, afectando incluso a fincas de regadío. Estas condiciones adversas hacen prever una cosecha notablemente inferior a la esperada, añadiendo tensión al mercado».

Aranceles

En el plano internacional, el sector operó en un escenario complejo. Por un lado, los anuncios de aranceles por parte de Estados Unidos generaron incertidumbre, aunque desde COAG «hemos mantenido un mensaje de tranquilidad basado en la posición de España como «bodega de aceite del mundo».

Al ser el único país capaz de abastecer una demanda que la producción local estadounidense apenas cubre en un 3%, la dependencia del aceite español otorga una posición de fortaleza.

Túnez

Por otro lado, «persiste la inquietud, basada en datos reales, por la competencia de importaciones libres de aranceles, como el contingente de Túnez. Una “competencia desleal, ya que permite la entrada de producto no sujeto a las mismas y estrictas reglas europeas de producción y trazabilidad, a lo que se une la preocupación por una falta de trazabilidad y un posible reetiquetado como aceite europeo».

Subraya que «Túnez incrementó sus exportaciones en más del 40% en la campaña 2024/2025, con más de 200.000 toneladas enviadas a la UE hasta agosto, y España ha sido su principal importador en algunos momentos, como en agosto de 2025, representando casi el 40% de las exportaciones tunecinas, aunque Italia también es un comprador principal».

«En este sentido, hay que preguntarse a dónde va a parar ese aceite tunecino, si es difícil de encontrar en los lineales de supermercados, y si es comprado por operadores españoles ¿no sería lógico que se identificase en el etiquetado?. Además, como se ha conocido en los últimos días el Gobierno tunecino ha hecho una declaración conjunta para estabilizar los precios y favorecer su comercio internacional fijando precios para su virgen extra de 10 dinares (unos 2.93 euros) por kilogramo en la almazara. Un hecho que puede tensionar aún más a la baja los precios en los principales países productores de Europa, con España a la cabeza. Aunque haya voces dentro del sector que minimicen esas importaciones, escudándose en que son solo 56.000 toneladas las que entran sin arancel», sostienen desde la COAG.

Año de contrastes

En definitiva, el sector del olivar cierra «un año de profundos contrastes. La demanda ha demostrado una fortaleza extraordinaria, vaciando las existencias y confirmando el aceite de oliva como un producto esencial. Sin embargo, los precios en origen no han reflejado esta realidad, comprometiendo la viabilidad económica de los productores. De cara al futuro inmediato, la incertidumbre climática se erige como el principal desafío, amenazando con una reducción drástica de la próxima cosecha. La resiliencia del sector volverá a ponerse a prueba para garantizar la estabilidad y la rentabilidad en un entorno cada vez más complejo».

Las figuras de calidad de aceite de la provincia de Jaén renuevan el Patronato de la Fundación Certióleo

Los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas de la provincia Jaén, (DOP Sierra de Cazorla, DOP Sierra Mágina y DOP Sierra de Segura, así como la IGP Aceite de Jaén) han renovado la composición de la Fundación Certióleo, que tiene como objetivo promocionar la calidad de los AOVEs de la provincia.

Se ha renovado la presidencia del Patronato, que tras tres años ostentada por el presidente de la D.O.P. Sierra Mágina, Salvador Contreras, ha pasado al presidente de la D.O.P. Sierra de Cazorla, Vicente Gil, dentro de las rotaciones establecidas en la Fundación. Como vicepresidente fue nombrado José Gilabert, en representación de la IGP Aceite de Jaén.

Gil ha declarado que “para mí es un orgullo ostentar la presidencia, nuestro trabajo será continuista, seguiremos velando por promocionar y asegurar la calidad de los aceites de oliva virgen extra de la provincia de Jaén, fruto del trabajo de nuestros agricultores, además seguiremos fomentando las actuaciones conjuntas entre las cuatro figuras de calidad para ofrecer al consumidor el mejor aceite”.

 Fundación Certióleo

La Fundación Certióleo Garantía Alimentaria actúa como órgano de control de las diferentes empresas inscritas en las figuras de calidad de la provincia de Jaén. Tiene actualmente 84 entidades certificadas entre almazaras y envasadoras de los distintos alcances, estando cuatro de ellas certificadas en dos alcances; es decir, una de las Denominaciones de Origen y la IGP. Este año la Fundación ha renovado nuevamente su acreditación como entidad de certificación ante ENAC, y está inscrita en el Registro de Entidades de Inspección y Control de la Consejería de Agricultura.

El 2025 ha sido un punto de inflexión para el campo andaluz (*opinión de Juan Luis Ávila)

2025 no ha sido un año más para la agricultura y la ganadería andaluza. Ha sido un año de advertencias claras, de líneas rojas y también de compromisos. Un año en el que el sector ha hablado alto y claro, y en el que desde COAG Andalucía hemos asumido la responsabilidad de decir lo que realmente está pasando.

A finales de mayo, en el Congreso de COAG Andalucía, asumí la Secretaría General de la organización, tomando el relevo de Miguel López, a quien quiero reconocer su trabajo, su entrega y su defensa firme del campo andaluz durante años difíciles.

Al tomar la responsabilidad, me comprometí —y lo reitero hoy— a reforzar el papel de COAG como organización útil, incómoda cuando haga falta y absolutamente comprometida con los agricultores y ganaderos profesionales. A defender la rentabilidad de las explotaciones, a exigir políticas realistas y a no permitir que se siga legislando de espaldas al campo.

Porque si algo ha quedado claro en 2025 es que sin rentabilidad no hay sostenibilidad, ni relevo generacional, ni futuro.

Hemos denunciado con firmeza que los precios en origen siguen sin cubrir los costes de producción. Lo hemos dicho en el algodón, donde estamos asistiendo a un retroceso alarmante del cultivo. Lo hemos dicho en el olivar, donde a la incertidumbre climática se suma la falta de una política seria de regulación de mercados. Y lo hemos dicho en todos aquellos sectores donde el agricultor produce a pérdidas mientras otros hacen caja.

No es una queja. Es un hecho.

En ganadería, 2025 ha vuelto a demostrar la fragilidad de un sector abandonado. La lengua azul ha sido un nuevo recordatorio de que no se puede cargar toda la responsabilidad sobre las espaldas de los ganaderos. Desde COAG Andalucía hemos defendido la vacunación, sí, pero también hemos exigido que las administraciones asuman su parte, con financiación, planificación y apoyo real a las explotaciones afectadas.

No puedo olvidar que este ha sido el primer año que no se siembra remolacha en Andalucía, lo que se debe a que la ayuda acoplada es superior en el norte que en el sur. En este sentido, estamos trabajando, todas las organizaciones de la mano con la Junta de Andalucía, para que el próximo año podamos tener una producción de azúcar potente.

Otro de los grandes ejes del año que finaliza ha sido la defensa de la soberanía alimentaria. No podemos seguir aceptando acuerdos comerciales que permiten la entrada de productos de terceros países sin las mismas exigencias que se imponen a nuestros agricultores y ganaderos. Eso no es libre comercio: es competencia desleal. Y es, además, una estafa al consumidor.

La PAC, tal y como se está planteando, tampoco va en la buena dirección. Más burocracia, más exigencias y menos renta. Desde COAG Andalucía lo hemos dicho con claridad: esta reforma no se puede maquillar, hay que cambiarla. Porque no sirve una política agraria que expulsa a quien produce alimentos.

También hemos sido claros con la Junta de Andalucía. El diálogo es necesario, pero no basta con mesas y titulares. Hace falta que las decisiones se traduzcan en medidas concretas, en simplificación administrativa, en políticas de agua sensatas y en normas que ayuden, no que asfixien.

Y junto a todo esto, hay una batalla que considero estratégica: explicar el campo a la sociedad. Llevar la agricultura y la ganadería a las aulas, a los medios, a las redes. Contar quién produce los alimentos, en qué condiciones y con qué dificultades. Porque un sector invisible es un sector débil.

COAG Andalucía no está para quedar bien. Está para defender a quienes se levantan cada día para trabajar la tierra y cuidar el ganado. 2025 ha sido un año duro, pero también un año de reafirmación.

Y también de buscar soluciones reales, tangibles, de darle una vuelta a temas que nos martirizan a los agricultores y ganaderos y hacer propuestas concretas. En eso estamos, en el pragmatismo. Y prueba de ello ha sido la moción que desde las uniones provinciales de COAG estamos presentando a los ayuntamientos andaluces. El objetivo: poner en valor la calidad y el impacto positivo para toda la sociedad de consumir productos agroalimentarios de cercanía, de km 0, apoyando además al sector agrario local con una serie de medidas a desarrollar por los distintos gobiernos locales.

Otra de las propuestas está relacionada con la falta de mano de obra en el campo. Está muy bien denunciar una y otra vez lo mismo, pero consideramos que hay que facilitarles el trabajo a los que deciden y ser proactivos. En este caso, trasladamos una propuesta de creación de empleo en el campo para personas migrantes que se encuentran en el limbo de la alegalidad por no tener papeles.

Antes de finalizar, recordar que la unidad de acción es fundamental, aunque a veces sea una labor difícil, porque sólo así seremos capaces de sacar adelante medidas que palíen las necesidades del sector.

Finalizo con un reto para el nuevo año: que seamos capaces de trasladar a la sociedad la importancia de la soberanía alimentaria para todos los ciudadanos. Es necesario valorar el hecho de tener alimentos producidos en nuestros países de origen. Esto da garantías de calidad y seguridad alimentaria, y es fundamental que se proteja a toda costa.

*Juan Luis Ávila, secretario General de COAG Andalucía

La Diputacion de Jaén exige a la Junta que regule la instalación de plantas de biogás y biometano

La moción aprobada por el PSOE, y votada en contra por el PP, exige a la Junta de Andalucía que regule la instalación de plantas de biogás y biometano, también solicita a la Junta que establezca una distancia mínima respecto a los cascos urbanos y que suspenda las tramitaciones que hay en marcha mientras no exista esa distancia mínima de seguridad y un informe de evaluación de impacto en la salud. Igualmente, se pide la publicación del mapa completo de estas plantas en Andalucía y que se agilicen los trámites para los ayuntamientos que están modificando su planeamiento urbanístico.

La diputada socialista Isabel Uceda acusó al PP de “ponerse de lado de Moreno Bonilla y en contra de la provincia de Jaén”. Recordó que hace un año el presidente de la Junta anunció que iba a convertir a Jaén “en el capital española del biogás” pero a día de hoy la provincia “es un polvorín”, con 23 proyectos tramitándose y “una gran alarma social en los municipios, con vecinos enfrentados entre sí y poniendo en el punto de mira a alcaldes y alcaldesas, como si de ellos dependieran estos proyectos”.

“Lo que está pasando es fruto de la irresponsabilidad, la falta de planificación y la deslealtad institucional de la Junta de Andalucía. El PP y el consejero de Industria dicen que los ayuntamientos son los competentes y que la Junta no impone nada, pero esto es sencillamente falso. Para salvar al soldado Moreno Bonilla, han abandonado a todos los alcaldes, incluidos los del PP”, reprochó.

Uceda consideró que “es normal que la gente quiera tener garantizados su salud y bienestar” y señaló que “la contestación social está poniendo en riesgo la viabilidad de estos proyectos”. “Las energías renovables son positivas, no pueden generar rechazo. Y esto está ocurriendo porque la Junta actúa con irresponsabilidad”, advirtió. En este sentido, argumentó que “no hay hoja de ruta ni regulación” y que los alcaldes necesitan respuestas porque “no tienen herramientas para regular ni paralizar esos proyectos”. “La concesión de licencias es un acto reglado. Sólo les queda modificar el planeamiento urbanístico, pero esto está supeditado a un trámite ambiental de la Junta, requisito que sufre unos retrasos indecentes. La Junta está dejando a los ayuntamientos desprotegidos mientras se pone claramente del lado de las empresas promotoras”, denunció.

La diputada subrayó que “otro modelo es posible, otro modelo sostenible, respetuoso con el medio ambiente y con la seguridad de las personas”, donde se pueda solventar la cuestión de los residuos agrícolas “sin generar problemas añadidos”. “Aún estamos a tiempo de parar esto”, instó al PP y a la Junta.

PP

Por otra parte, el portavoz del PP en la Diputación de Jaén, Luis Mariano Camacho, ha tildado de “hipocresía absoluta que el PSOE vuelva a usar la Diputación como arma arrojadiza contra la Junta de Andalucía en temas como el biogás o infraestructuras. Es una broma de mal gusto que exijan trato digno a quien está cumpliendo compromisos que el PSOE olvidó durante 40 años y que además callan ante el maltrato de Sánchez a Jaén en infraestructuras prioritarias como el tren o las autovías A-32 y A-81”, ha señalado, recordando que en el caso de las plantas de biogás es una competencia municipal, por lo que son los ayuntamientos quienes deciden si se instalan o no en su municipio y dónde lo hacen, pudiendo mediante ordenanzas señalar la distancia al casco urbano.

La Diputación aprueba una moción para que se retire la propuesta de la PAC al considerarla lesiva contra el olivar y Jaén

El diputado provincial Javier Perales lamentó que el PP “intenta engañar a los agricultores y ganaderos” con la moción que ha presentado hoy en Diputación y recordó que el Gobierno de España y el ministro Luis Planas “ya se manifestaron en contra de esta propuesta de la PAC hace 7 meses”. En cualquier caso, el PSOE ha votado a favor de la moción y ha vuelto a pedir a la derecha jiennense que retire esa propuesta lesiva contra los intereses del olivar y de la provincia de Jaén. “Por desgracia, sus compañeros del PP en Europa votan más con la ultraderecha que con sus propios compañeros”, advierte.

Perales subrayó que la propuesta de recorte de la PAC “está mal” y que por tanto exige al PP que “pida sus compañeros que la retiren”. Afeó al PP de Jaén que en su moción “sólo inste al Gobierno de España, al Ministerio, a la Comisión Europea, a las organizaciones agrarias… a todos menos a los suyos”. “No se insta a nadie del PP. Podrían instar al Grupo Popular en Europea, pero claro, sería ridículo que el PP instara a la Diputación a que instara al PSOE de España a que le diga al PP europeo que haga algo que no quiere hacer”, ironizó. Así las cosas, consideró que el PP está “sobreactuando” con esta moción.

El diputado socialista recalcó que esta moción oponiéndose a la propuesta de la PAC ya la trajo el PSOE al pleno de la Diputación y que el PP la ha traído ahora de nuevo pero “retocándola para mal”. De hecho, indicó que “falta a la verdad” cuando pide al Gobierno de España que bloquee esta propuesta en la UE, cuando “un país individualmente no puede bloquear un acuerdo”. “Deberían saberlo. Se necesita al menos el 55% de los países miembros, es decir 15. Y hay que recordar la mayoría absoluta que tiene el PP en la UE. Por tanto, quien ha hecho la moción muestra desconocimiento o está intentando engañar a la gente de bien”, reprochó.

Perales también aludió al segundo pilar de la PAC y recalcó que el desarrollo rural está vinculado a la sostenibilidad ambiental, a la conservación de suelos y agua, a la biodiversidad, a la reducción de emisiones de gases y al fomento de agricultura ecológica, es decir, cuestiones ligadas a la lucha contra el cambio climático. “Y lo del cambio climático no les gusta ni al PP ni a sus socios”, avisó.

PP

Por otra parte, el Grupo Popular en la Diputación de Jaén «ha logrado forzar un frente común institucional para exigir que el Gobierno de España ejerza su derecho de veto en Bruselas contra la nueva Política Agraria Común (PAC), una sangría para nuestra tierra”. El portavoz popular, Luis Mariano Camacho, ha sido tajante al señalar que «no caben medias tintas: Basta ya de hacer política de rojos y azules. Los jiennenses están hartos. El futuro de Jaén depende de que el Gobierno de España vete esta PAC. O el Ejecutivo de Sánchez la veta o la provincia irá a la ruina y el PSOE tendrá que explicar a las 72.500 familias que dependen del campo por qué han permitido que las arruinen”.